Diagnóstico de una infestación parasitaria

El Médico Veterinario puede sospechar una infestación  parasitaria si su perro manifiesta algunos síntomas clínicos como diarrea, vómitos, tos o apatía. También evaluará el riesgo de que se produzca una infección analizando los hábitos de vida de su animal, dónde duerme o si ha viajado con usted, por ejemplo, a fin de aplicar el programa de prevención más adecuado en su caso. 

Los síntomas de las infestaciones parasitarias suelen ser inespecíficos, y pueden estar provocados por enfermedades de otra naturaleza. Para confirmar el diagnóstico de infestación parasitaria, el veterinario puede llevar a cabo algunas pruebas concretas. Dichas pruebas pueden consistir en un examen al microscopio de las heces para buscar huevos tras la aplicación de una técnica de flotación especial o, en algunos casos, en un análisis de sangre (p. ej., para la detección de la dirofilariosis).

El Médico Veterinario también puede optar por realizar otras pruebas diagnósticas, como una radiografía de tórax, una ecografía abdominal u otros análisis de sangre, para evaluar posibles anomalías en los órganos en función de los signos clínicos y de sus sospechas clínicas.

TRATAMIENTO

El tratamiento contra todos los parásitos internos debe administrarse sin demora una vez confirmado el diagnóstico.  

En el caso de los gusanos intestinales, el objetivo consiste en eliminar los vermes redondos y las tenias más habituales con una sola dosis de medicamento administrada por vía oral o a través de la piel.

Los medicamentos antiparasitarios son altamente eficaces, sencillos de usar y muy seguros, tanto para el propietario como para el animal. Pueden administrarse por vía oral, a menudo en forma de comprimidos que suelen ser de sabor apetitoso, o bien de forma tópica (en la piel), mediante un sistema de aplicación spot-on (es decir, una unción dorsal puntual).

Su Médico veterinario es la persona más indicada para aconsejarle el antiparasitario más adecuado para su mascota.

Algunas enfermedades causadas por parásitos internos, como la dirofilariosis, son muy difíciles de tratar y, en ocasiones, el tratamiento puede causar graves complicaciones.

Por esa razón es fundamental prevenirlas con medicamentos seguros, eficaces y especialmente desarrollados para los animales domésticos que tenemos a nuestra disposición.

Fuente: www.ar.zoetis.com